¿En qué se diferencian las vacunas contra el COVID-19?

Las vacunas contra el COVID-19 de Pfizer y Moderna ya se están distribuyendo en todo el país. Pero la FDA también está revisando la seguridad y la eficacia de otras vacunas. Averigüe las diferencias entre ellas.

Vacuna de Pfizer

La vacuna de Pfizer consiste en una serie de dos inyecciones que se aplican con tres semanas de diferencia. Consiste en material genético llamado mRNA que estimula el sistema inmunológico para producir anticuerpos que protegen contra el COVID-19.


¿Por qué dos inyecciones? Más de una dosis ayuda a su sistema inmunológico a determinar cómo detener una infección por COVID-19 en el futuro.

El material de la vacuna se descompone poco tiempo después de que se introduce en nuestras células y no afecta los genes. Esta vacuna es nueva, pero las vacunas de ARN no lo son. Las han estudiado durante varios años y las han usado contra la influenza, el ébola y el virus del Zika.

Esta vacuna debe almacenarse a temperaturas excesivamente bajas, de -112 a -76 grados Fahrenheit, hasta que esté lista para usarse. Esto garantiza que la vacuna permanezca estable. La primera vacuna adquirida por Yale New Haven Health es la vacuna de Pfizer y tenemos el almacenamiento necesario para mantenerla a las temperaturas adecuadas.

La vacuna de Pfizer tiene una eficacia aproximada del 53 % después de la primera dosis y del 95 % después de la segunda dosis, por lo que es importante que los receptores reciban ambas dosis.

Los efectos secundarios frecuentes incluyen dolor en el lugar de la inyección, fiebre, fatiga, dolores musculares y dolor de articulaciones. Algunos de esos efectos secundarios leves pueden aparecer después de la administración de la vacuna contra la gripe.

Vacuna de Moderna

La segunda vacuna contra el COVID-19 aprobada por la FDA para uso de emergencia fue desarrollada por Moderna y también se ha distribuido a Yale New Haven Health. Igual que la vacuna de Pfizer, es una vacuna de mRNA y consiste en 2 inyecciones. A diferencia de la vacuna de Pfizer, las inyecciones de la vacuna de Moderna se administran con cuatro semanas de diferencia. Ninguna de las vacunas contiene ningún virus vivo ni muerto, por lo que no puede darle COVID-19 por las vacunas.

Sin embargo, sí hay ligeras diferencias. La vacuna de Moderna debe almacenarse a una temperatura de -4 grados Fahrenheit, pero es estable a temperatura ambiente durante un período de tiempo ligeramente mayor que la vacuna de Pfizer.

Los efectos secundarios frecuentes incluyen dolor en el lugar de la inyección, fiebre y fatiga. La vacuna de Moderna tiene una eficacia aproximada del 94 % después de ambas dosis.


El ARN mensajero (mRNA) sintético "engaña" al cuerpo en la producción de las proteínas fundamentales para poder producir una respuesta defensiva contra ellas. Cuando se inyectan las vacunas de ADN de doble cadena, nuestros cuerpos producen anticuerpos para defenderse contra la infección.

Vacuna de AstraZeneca

La vacuna de AstraZeneca se basa en una tecnología diferente a la de las vacunas de Moderna y Pfizer. Se fabrica a partir de una versión debilitada del virus del resfriado común (se llama adenovirus) de los chimpancés. Se ha modificado para que sea más parecido al coronavirus, aunque no puede causar una enfermedad en los seres humanos.

Cuando se inyecta la vacuna al paciente, esta envía señales al sistema inmunológico para que empiece a producir anticuerpos y lo induce a atacar cualquier infección por coronavirus. Algo que diferencia esta vacuna de las vacunas de mRNA es que parece ser muy estable a temperaturas de refrigeración relativamente normales y tiene aproximadamente un 63 % de eficacia contra la infección.

La Organización Mundial de la Salud autorizó el uso de emergencia de la vacuna de AstraZeneca en febrero. Sin embargo, la FDA todavía no la ha aprobado para uso de emergencia en EE. UU.

¿En qué se parecen estas vacunas?

Todas las vacunas desarrolladas en respuesta a la pandemia se estudiaron en participantes adultos. La vacuna de Pfizer está aprobada para receptores mayores de 16 años y la de Moderna para mayores de 18 años. Ahora los investigadores están prestando atención a participantes más jóvenes para saber si estas vacunas son seguras para pacientes más jóvenes como de 12 años.

A partir del momento en que se aprueba una vacuna para uso de emergencia, la FDA continuará los estudios y el monitoreo de su seguridad. Es poco probable que los pacientes puedan elegir entre las vacunas de Pfizer y Moderna, porque son muy similares. Además, no está claro si los pacientes podrán elegir entre las dos vacunas de mRNA y cualquier vacuna aprobada, dependiendo de la disponibilidad del suministro de vacunas.

Es importante señalar que todas las vacunas aprobadas por la FDA ayudan a proteger contra los casos graves de COVID-19 y la muerte. Si los pacientes son elegibles para una cita para vacunarse, Yale New Haven Health no recomienda esperar a tener acceso a una vacuna en particular basándose en su eficacia. La mejor manera de protegerse es vacunarse, independientemente de cuál sea el fabricante.

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